El mapa de ruidos impulsado por Calidad de Vida actualizará el Plan de acción que paute las acciones a ejecutar

Los trabajos solventan disfunciones heredadas como la inexistencia de un estudio de tráfico, así como una obsoleta cartografía

En fechas recientes, la Mesa de Contratación del Ayuntamiento de Cartagena finalizaba con el expediente relativo a la asistencia técnica para la revisión del mapa estratégico de ruidos de Cartagena. Así, desde el área de Calidad de Vida que dirige Francisco Calderón (MC) se daba cumplimiento a la renovación de un documento que ha de realizarse con carácter quinquenal.

Los antecedentes del mismo se centran en la Directiva Europea 2002/49/CE sobre Evaluación y Gestión del Ruido Ambiental, transpuesta a la legislación española a través de la Ley 37/2003 del Ruido y los Reales Decretos 1513/2005 y 1367/2007.

El mapa recoge diferentes fuentes de emisión de contaminación acústica que se registran en la ciudad en relación al tráfico, las grandes vías de comunicación, los transportes ferroviarios, aéreos y marítimos, así como las actividades industriales.

Disfunciones del pasado que afectan al presente

En la materialización de este trámite, desde el área de Calidad de Vida se han debido sortear diversas dificultades, producto de ineficaces gestiones pasadas, y que han retardado la revisión del texto.

Así, cabe señalar que, desde 2013, el Gobierno del PP fue incapaz de aprobar el Plan de acción resultante del mapa de ruidos. Es decir, una vez recogida la información y detectadas las cuestiones a corregir, no se plasmó en un documento definitivo que reflejara las acciones a ejecutar. Este hecho finalmente ocurrió durante la presente legislatura.

Inexistencia de estudio de tráfico

Otras de las carencias más flagrantes desvelan una alarmante precariedad de recursos documentales en el Ayuntamiento de Cartagena. Ello, ha obligado a incluir determinadas tareas para dotar a la empresa concesionaria de las herramientas precisas en la elaboración del mapa de ruidos.

Por ejemplo, resolviendo la inexistencia de un estudio de tráfico que especifique el estado de la red viaria en Cartagena. Hasta la fecha, el Consistorio no disponía de datos actualizados que desgranara el número de coches que circulan, su tipología, velocidad, etc. Este estudio del tráfico es el trabajo de base para determinar cuestiones tan básicas como el tipo de asfaltado necesario o las condiciones de seguridad a implementar en cada punto del municipio.

Cartografía obsoleta

Calderón ha debido resolver otra carencia que constata una clara incapacidad resolutiva. Y es que el mapa cartográfico del Ayuntamiento se componía de planos obsoletos, fechados hace más de diez años.

Especialmente significativo resulta el inexistente reflejo de la totalidad de obra pública realizada durante la última legislatura. De esta forma, quedaron sin trasladar importantes transformaciones de núcleos como Avenida de América, Capitanes Ripoll o calle Real.

Desde el área de Calidad de Vida se ha impulsado la subsanación de inexplicables vacíos documentales que ponen de manifiesto el resultado de anteriores gobiernos, muy alejados de los mínimos exigidos a un servidor público.

Objetivos

El mapa de ruidos se bifurca en diversas vías de acción al objeto de cumplir unos objetivos determinados: conocer la exposición de la población a los diferentes niveles de ruido con criterios europeos unificados; elaborar los planes de acción necesarios para minimizar los niveles de ruido en la aglomeración urbana (zonas conflictivas) y para evitar degradación (zonas tranquilas) y poner a disposición de los ciudadanos toda la información al mapa estratégico y los niveles de ruido a los que están expuestos.

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